CHARLIE YOUNG, CEO DE COLDWELL BANKER, ASEGURA QUE LA TECNOLOGÍA YA HA LLEGADO AL SECTOR INMOBILIARIO, LO QUE ESTA PERMITIENDO REALIZAR TRANSACCIONES A LO LARGO DE TODO EL MUNDO Y ACORTAR LOS TIEMPOS DE DICHAS TRANSACCIONES.

Fundada en 1906, Coldwell Banker es la firma inmobiliaria líder mundial en la venta de propiedades. Su CEO, Charlie Young, nos descubre sus planes tras su aterrizaje en España.

¿Siempre quiso ser agente inmobiliario?

Para mí no hay nada mejor en el mundo de los negocios. Tengo la suerte de operar a nivel global, lo que me permite viajar muchísimo. Para ser un buen agente inmobiliario tienes que conocer y estar conectado a las regiones en las que operas.

Ya había formado parte de su plan­tilla, pero fue el pasado septiembre cuando retornó a Coldwell Banker.

Me inicié en el mundo inmobiliario en 2004 en Coldwell Banker, donde estuve hasta 2009. Después dirigí una pequeña firma inmobiliaria que fue creciendo. Pero cuando sur­gió la oportunidad de regresar no me lo pensé dos veces.

¿Este legado centenario es un estímulo o una presión?

Un estímulo. En todos los cam­pos del mundo de los negocios ha habido empresas históricas que han acabado empeque­ñeciendo su legado. Solo unas pocas sociedades sobreviven a los cambios que se producen con el avance del tiempo. Coldwell Banker forma parte de este selecto grupo. Somos extrema­damente positivos respecto a nuestro futuro. Además, somos una de las empresas más inno­vadoras del sector. El mundo inmobiliario está viviendo un tiempo de turbulencias positivas, de grandes cambios.

Está considerado uno de los lideres más influyentes de este sector…

Y es un honor. Creo que una de las claves por las que he tenido éxito en mi carrera profesional es que soy muy bueno escu­chando. Dedico y paso mucho tiempo a nuestros agentes locales, pues son ellos los que tienen contacto directo con nuestros clientes. Siempre he intentado transformar en una buena estrategia de negocios lo que ellos me explican.

Si usted destaca su capacidad como oyente, son muchos los que elogian su cualidad como orador.

(Ríe) Bueno… tal vez. No voy a mentir. Me gusta hablar. O mejor dicho, me gusta la interacción. Mi habilidad para presentar y representar a mi compañía va unida a que siem­pre he intentado ser yo mismo.

¿Este es el consejo que da a esos agentes locales a los que hacía referencia?

Hablaré a escala global refi­riéndome a aquellos que están al frente de nuestras sedes más allá de EEUU o que dirigen una franquicia de Coldwell Banker. A estos siempre les digo que pongan en valor su labor. Que tengan muy presente que lo que ellos ponen en el mercado es único y debe satisfacer las necesidades y deseos de nuestros clientes.

En un ámbito tan competitivo, ¿qué es lo que ha hecho de Coldwell Banker uno de los líderes del sector?

En primer lugar, la propia marca. Nos avalan 110 años de historia. Los clientes saben que Coldwell Banker ha llegado hasta aquí porque es una firma íntegra en la que se puede con­fiar. El segundo hecho que nos diferencia del resto, es el cons­tante rastreo que realizamos del mercado. Estamos presentes en 50 países alrededor del mundo. No hay nadie con tanta presen­cia internacional.

Y como apuntaba antes, también está su apuesta decidida por las nuevas tecnologías.

Completa y decididamente. En EE UU especialmente, pues en el resto del mundo aún no tienen tanto impacto. Internet y las redes sociales están to­mando un protagonismo vital a la hora de realizar transacciones inmobiliarias. El futuro de las inmobiliarias también pasa por los smartphones y las tablets.

¿Llegará el momento en que compre­mos una casa del mismo modo en el que compramos un libro en Amazon o vemos una serie en Netflix?

No hablemos en futuro porque es algo que ya está pasando, en especial con transacciones globales, con un cliente estando en un rincón del mundo com­prando una propiedad en la otra punta del planeta. El cliente tiene una comunicación elec­trónica con el agente y descubre la propiedad a través de la red. Con tecnologías como el 3D se pueden hacer auténticas maravillas. La tecnología también ayudará a acortar los tiempos.

Hace tiempo que ya operaban en Baleares, Cataluña y Andorra, pero han decidido apostar decididamente por el mercado español a través de Coldwell Banker. ¿Por qué ahora?

En cuanto al sector inmobilia­rio, España es uno de los lugares en los que se debe estar. España es un destino natural para gente del resto de Europa, pero cada vez más también para clientes de otras partes del mundo. Hay que destacar que España tiene dos mercados: el urbano, con ciudades como Barcelona y Madrid, y el de ocio o vacacional, liderado por enclaves como la Costa del Sol y Baleares.

¿Si tuviera que comprar una propie­dad en España, dónde la compraría?

Que no se me enfade nadie, pero hay algo en Barcelona que me atrapó desde el primer momento. También me gustan las zonas de costa.

¿Existe la propiedad perfecta?

La belleza está en el ojo de quien mira. No existe una propiedad perfecta para todo el mundo, todos nosotros tene­mos nuestras propias necesida­des, deseos y sueños.

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